Puntos de conversación

¿Por qué hablamos de velocidades seguras?

Se estima que una reducción del 5% de la velocidad media de circulación, afectada por la velocidad máxima, puede reducir la cantidad de víctimas fatales por siniestros viales en un 20%1 . Existen ejemplos de implementación de velocidades 30 en varios lugares del mundo con resultados que coinciden con esta estimación.

2

El cuerpo humano no está preparado para sufrir golpes a altas velocidades. Reducir las velocidades de circulación en calles de 40 km/h a 30 km/h, baja las probabilidades de fallecimiento de un peatón que es víctima en un siniestro vial de 28% a 10%.3

4

La selección de los límites de velocidad de 30 km/h para calles y 50 km/h para avenidas está relacionada a la probabilidad de fallecimiento en los tipos de choques más frecuentes en esas vías. En las calles, a partir de 30 km/h crece exponencialmente la fatalidad de los atropellamientos a peatones y ciclistas, mientras que a 50 km/h comienza el crecimiento de la curva de fatalidad en choques laterales. En ambos casos, las velocidades seguras permiten un 90% de sobrevida en los siniestros viales.

Un conductor manejando un automóvil a 40 km/h necesita casi el doble de distancia de frenado (26 m) que a 30 km/h (14 m). En calles y avenidas, entre usuarios vulnerables, los conductores deben conducir a velocidades que les permitan atender situaciones imprevistas.5

La velocidad de circulación tiene un impacto significativo en la capacidad del conductor de percibir su entorno. A mayor velocidad, el conductor, debido a la gran cantidad de información que debe procesar rápidamente, enfoca su mirada en un espacio reducido del campo de visión. Como la mayor parte de la información crítica se encuentra adelante, la atención necesaria para procesarla es mayor. Esto resulta en una pérdida de una gran cantidad de información periférica, aumentando los riesgos de incidentes al reducir la capacidad de reaccionar a elementos inesperados en la vía.6

Impacto económico de las velocidades seguras

Los costos directos de la siniestralidad vial representaron para el Estado y sociedad argentina el 1,7% del PBI en 20177. Se calculó en el año 2017 que cada víctima fallecida costaba 1,6 millones de dólares y 15 mil dólares por herido de gravedad. Dado que reducir las velocidades tiene un impacto muy importante en evitar muertes y heridos de gravedad, dicha reducción disminuiría la presión fiscal en los sistemas de salud e infraestructura pública dañada a causa de siniestros.8
En primer lugar, esta política pública prácticamente no implica costos directos para el Estado Nacional, dado que las vías urbanas (calles y avenidas) son jurisdicción municipal, pero sí percibe los beneficios de la reducción de mortalidad. Aún así, la inversión necesaria para adaptar la nueva reglamentación y la señalización correspondiente es considerablemente baja y el beneficio es muy grande, teniendo el mejor ratio de costo-beneficio en la seguridad vial: cada dólar invertido tiene un retorno de 14.29 dólares de ahorro en costos por la siniestralidad vial.9

Más beneficios de las velocidades seguras

Al necesitar menor distancia de frenado, mejor percepción del entorno y mayor previsibilidad de las acciones de todos los usuarios, los vehículos tienen menos maniobras peligrosas o movimientos de frenado y aceleración. En este sentido, los límites de velocidad más bajos pueden fomentar el flujo del tránsito y reducir la congestión vehicular.10

A menor velocidad, la vía tiene mayor capacidad porque aumenta la capacidad en las intersecciones y la reducción en la cantidad y gravedad de siniestros viales genera menos disrupciones temporales del tráfico.11

Los límites de velocidad más bajos reducen las emisiones de dióxido de carbono y óxido nitroso de los automóviles diésel y a gasolina y contribuyen a disminuir la contaminación sonora.12 El tránsito genera el 80% de la contaminación sonora en las ciudades. Bajar las velocidades máximas a 30 km/h y 50 km/h puede reducir hasta un 40% el nivel de ruido13. Un entorno más limpio y tranquilo reduce el estrés, las enfermedades cardiovasculares y mejora la calidad de vida.
Las velocidades seguras son esenciales para la promoción de una movilidad activa y sustentable. Cuanto más bajas sean las velocidades de circulación de vehículos, más altas las chances de que se respete la prioridad peatonal.14 Las velocidades seguras también están relacionadas con un mayor uso de la bicicleta como modo de transporte.15

Mitos sobre las velocidades seguras

En zonas urbanas, el tiempo y la velocidad media de viaje están mucho más condicionados por la intensidad del tránsito vehicular y las condiciones de semaforización de la red que por la velocidad máxima permitida. Además, los siniestros y las malas maniobras generan mayores congestiones que una velocidad máxima reducida29. Por lo tanto, la reducción de estos límites afectaría poco los tiempos de viaje. A modo de ejemplo, la velocidad media en CABA es de 19,9 km/h en un viaje de 10 km por la ciudad, de 28,1 km/h por el Área Metropolitana de Buenos Aires,30 de 22 km/h en la Ciudad de Córdoba31 y de 21 km/h en la Ciudad de Rosario, Santa Fe.32

El objetivo del proyecto de ley es que, en aquellos momentos en los que la calle está relativamente vacía, los conductores no puedan acelerar a velocidades no tolerables por el cuerpo humano. Esta limitación tampoco tiene un impacto considerable en el tiempo de viaje porque, de todas formas, el conductor debe desacelerar o frenar a unos metros antes de la intersección.

Si en un trayecto en particular, la reducción del límite de velocidad llegase a impactar en el tiempo de viaje, esto no sería por más de un par de minutos. Evitar millares de muertes a cambio de salir 2 minutos más temprano es un intercambio que deberíamos estar dispuestos a aceptar como sociedad.

Es verdad que los vehículos modernos son eficientes a velocidades más altas… a 80 km/h. Eso no significa que se deba conducir a esa velocidad por la puerta de una escuela o una zona residencial. Los vehículos, sin embargo, son realmente eficientes a velocidades constantes y, actualmente, con 40 km/h de máxima en calles, los conductores deben realizar más maniobras de frenada y aceleración, que son las que realmente consumen más combustible. Una velocidad de circulación más baja, pero más constante, genera más eficiencia energética, además de menor ruido y contaminación del aire. Incluso reducir las velocidades puede generar menos desgaste en los neumáticos.

Si bien existen numerosos estudios y experiencias que aportan argumentos en apoyo a las velocidades 30, la población, los votantes, también tiene miedos sobre el impacto de esta política en sus vidas (este documento tiene respuestas a muchos de ellos). Entre los distintos grupos, los conductores de vehículos motorizados suelen ser quienes más se oponen a la reducción de velocidades máximas. Sin embargo, es importante considerar que los conductores no son el grupo mayoritario en la conformación de las ciudades. Por ejemplo, en el Área Metropolitana de Buenos Aires, sólo el 32,9% de los 29,3 millones de viajes diarios son realizados en autos privados, y el 4,2% en moto. En la Ciudad de Buenos Aires, los viajes en auto individual representan menos del 24,6% de los 8,3 millones de viajes diarios con origen o destino en CABA.33

En general, los habitantes de las ciudades prefieren que las velocidades alrededor de sus casas sean más bajas para más seguridad y menos ruido. En un estudio de percepción de la Agencia Nacional de Seguridad Vial y de la Dirección Provincial de Seguridad Vial de Catamarca (2021) se encontró que el 81,5% de los 232 catamarqueños encuestados estaban de acuerdo con la reducción de velocidades máximas a 30 km/h y otro 13,8% eligieron la opción “tal vez”.34

Todos intentamos manejar con cuidado, atención y lo mejor posible, pero la realidad es que nadie está exento de cometer un error o de cruzarse con otra persona que comete un error. Reducir la velocidad máxima hace que sea más difícil que un error termine en un choque y en los casos en los que eso no pueda evitarse, tanto la probabilidad de que alguien muera como consecuencia, como las heridas y daños materiales resultantes del incidente sean mucho menores.

Es cierto que el problema de la seguridad vial es complejo y en la ocurrencia de un siniestro confluye gran cantidad de factores de todo tipo, pero la velocidad es una magnitud física determinante para la probabilidad de ocurrencia de cualquier siniestro y la gravedad de los resultados en caso de que este se produzca. La reducción de velocidades máximas se ha demostrado que es una medida eficaz y eficiente para la mejora de la seguridad vial en los lugares donde se ha aplicado.

Si bien muchas veces parece que las intervenciones que apuntan a garantizar la seguridad vial de las personas que se mueven de otra manera puedan ser interpretadas como obstáculos para quienes se desplazan en auto, en realidad son más bien obstáculos para quienes ponen en peligro a los demás. No hay que olvidarse de que la situación actual dista de ser ideal, ya que en la mayoría de nuestras ciudades moverse a pie o en bici es difícil, incómodo y peligroso. En 2023 fallecieron 440 peatones en Argentina. Los peatones representan a 1 de cada 10 personas fallecidas por siniestralidad vial. El perfil de Víctima Fatal, además, se distancia del observado en el total de víctimas, con mayor presencia relativa de las mujeres, infancias y personas adultas mayores.35

El objetivo del cambio en las velocidades máximas no es aumentar la recaudación sino adecuar las velocidades máximas de nuestra normativa a los límites de tolerancia del cuerpo humano para evitar muertes y heridas en siniestros viales. Las multas de tránsito tienen como objetivo principal cambiar el comportamiento de los usuarios para prevenir siniestros y los estudios realizados sobre la implementación de fotomultas y radares han demostrado que son efectivas para reducir el porcentaje de vehículos que circulan con exceso de velocidad y los siniestros graves36. Es legítimo que los fondos que el Estado utiliza para mejorar la seguridad vial provengan de los usuarios que más ponen en peligro a sus conciudadanos al violar las normas. No hay que preocuparse por una multa o (supuestamente) por que “te estafen” a menos que estés infringiendo la ley, los radares no tienen ninguna relevancia ni impacto en los conductores que no están circulando por encima de la velocidad máxima.

Casos de éxito

Referencias bibliográficas

  1. Nilsson, Göran. 2004. Traffic Safety dimension and the power model to describe the effect of speed on safety. Lund, Suecia: Lund Institute of Technology.
  2. Global Road Safety Partnership and International Federation of Red Cross and Red Crescent Societies. 2023. Speed management: a road safety manual for decision-makers and practitioners, second edition. Ginebra. https://www.who.int/publications/m/item/speed-management--a-road-safety-manual-for-decision-makers-and-practitioners.-2nd-edition
  3. Ibid.
  4. Del Valle, Juan, y Felipe González. 2023. Seguridad vial urbana: guia de políticas públicas y herramientas para gobiernos locales. Editado por Cristian Moleres, Julieta Abad, y Laureen Montes. Argentina: Banco Interamericano de Desarrollo. https://publications.iadb.org/es/publications/spanish/viewer/Seguridad-vial-urbana-guia-de-politicas-publicas-y-herramientas-para-gobiernos-locales.pdf.
  5. Sharpin, Anna B., Subha R. Banerjee, Claudia Adriazola-Steil, and Ben Welle. 2017. “The Need for (Safe) Speed: 4 Surprising Ways Slower Driving Creates Better Cities.” World Resources Institute. https://www.wri.org/insights/need-safe-speed-4-surprising-ways-slower-driving-creates-better-cities.
  6. Del Valle, Juan, and Felipe González. 2023.
  7. Dirección Nacional de Observatorio Vial. 2021. “Costos e impactos de la siniestralidad vial. Una mirada holística para su abordaje.” Dossier n° 2. https://www.argentina.gob.ar/seguridadvial/observatoriovialnacional/dossier/costos-e-impactos-de-la-siniestralidad-vial-una-mirada-holistica-para-su-abordaje.
  8. Global Alliance of NGOS for Road Safety. 2023. “Evidence-based intervention talking points 30 KM/H (20 MPH).” Alliance Accountability Toolkit. https://www.roadsafetyngos.org/wp-content/uploads/2023/03/Talking-points_-30kmh-zones.pdf.
  9. Job, R. F. S., and L. W. Mbugua. 2020. Traumatismos causados por siniestros de tránsito, cambio climático, contaminación y los costos totales de la velocidad: Un panorama completo en seis gráficos. Washington, DC: Fondo Mundial para la Seguridad Vial, Banco Mundial. https://www.globalroadsafetyfacility.org/sites/default/files/2025-01/Road%20Crash%20Trauma%20-%20Six%20Graphs%20That%20Tell%20The%20Story%20%28Spanish%29.pdf.
  10. ibid
  11. Global Road Safety Facility. World Bank Group. “Speed Management Hub.” https://www.globalroadsafetyfacility.org/speed-management-hub?ptab=5.
  12.  Williams, David. 2013. An evaluation of the estimated impacts on vehicle emissions of a 20mph speed restriction in central London. Londres: Transport and Enviromental Analysis Group. Centre for Transport Studies. Imperial College of London. https://www.edinburgh.gov.uk/downloads/file/25178/city-of-london-emissions-report.
  13. Mitchell, Paige. 2009. Speed and road traffic noise: the role that lower speeds could play in cutting noise from traffic. Londres: UK Noise Association. https://uknoiseassociation.com/uploads/4/1/4/5/41458009/speed_and_road_traffic_noise.pdf.
  14. Bertulis, Tomas, and Daniel M. Dulaski. 2014. “Driver Approach Speed and Its Impact on Driver Yielding to Pedestrian Behavior at Unsignalized Crosswalks.” Transportation Research Record: Journal of the Transportation Research Board 2464 (1): 46-51. http://dx.doi.org/10.3141/2464-06.
  15.  Mertens, Lieze, Sofie Compernolle, Benedicte Deforche, Joreintje D. Mackenbach, Jeroen Lakerveld, Johannes Brug, Célina Roda, Thierry Feuillet, Jean-Michel Oppert, Ketevan Glonti, Harry Rutter, Helga Bardos, Ilse De Bourdeaudhuij, y Delfien Van Dyck. 2017. "Built environmental correlates of cycling for transport across Europe." Health & Place 44: 35-42. https://doi.org/10.1016/j.healthplace.2017.01.007.
  16. Dirección General de Tránsito. Ministerio de Interior. Gobierno de España. 2020. “Reformas legales para reducir los accidentes de tráfico.” Revista DGT: Tráfico y Seguridad Vial, (noviembre). https://revista.dgt.es/es/noticias/nacional/2020/11NOVIEMBRE/1110-Cambios-Legislativos.shtml#
  17. Dirección General de Tránsito. Ministerio del Interior. Gobierno de España. 2022. “30 km/h: bajo coste y resultados inmediatos.” Revista DGT: Tráfico y Seguridad Vial, (octubre). https://revista.dgt.es/es/opinion/articulos/2022/1013-Editorial-263.shtml.
  18. Yannis, George, and Eva Michelaraki. 2024. “Review of City-Wide 30 km/h Speed Limit Benefits in Europe.” Sustainability 16 (11): 4382. https://doi.org/10.3390/su16114382.  
  19. Ang, Amanda, Peter Christensen, and Renato Vieira. 2020. “Should congested cities reduce their speed limits? Evidence from São Paulo, Brazil.” Journal of Public Economics 184. https://doi.org/10.1016/j.jpubeco.2020.104155
  20. Magalhães, Ian. 2023. “Fortaleza estuda reduzir limite de velocidade em mais vias da Cidade; entenda.” Opinao CE, marzo 3, 2023. https://www.opiniaoce.com.br/fortaleza-estuda-reduzir-limite-de-velocidade-em-mais-vias-da-cidade/
  21. Núcleo de Gestão da Informação. Autarquia Municipal de Trãnsito e Cidadania. 2022. “ANÁLISE DA READEQUAÇÃO DOS LIMITES DE VELOCIDADES NAS VIAS DE FORTALEZA-CE.” Relatório Técnico, (agosto). https://www.roadsafetyngos.org/wp-content/uploads/2023/02/EAD_Readequacao_Velocidade_Rev3-3.pdf
  22. López, José S., David Perez-Barbosa, Natalia Lleras, Darío Hidalgo, and Claudia Adriazola-Steil. 2021. “Effects of reducing and enforcing speed limits in selected arterial roads in Bogota.” International Journal of Engineering, Social Justice, and Peace 8 (2): 50-71. https://doi.org/10.24908/ijesjp.v8i2.14276
  23. Sanchez, Ginna R. 2024. “Gestionar la velocidad está salvando vidas en las vías de Bogotá, mi ciudad.” Bogotá, octubre 2, 2024. https://bogota.gov.co/mi-ciudad/movilidad/gestionar-la-velocidad-esta-salvando-vidas-en-las-vias-de-bogota
  24. Quintero Valverde, Carolina, Carolina Perez-Ferrer, Luis Chías Becerril, Armando Martínez Santiago, Hector Reséndiz López, Javier Prado Galbarro, Alex Quistberg, Ana V. Diez Roux, and Tonatiuh Barrientos-Gutierrez. 2023. “Evaluation of road safety policies and their enforcement in Mexico City, 2015–2019: an interrupted time-series study.” Injury Prevention 29:35-41. https://doi.org/10.1136/ip-2022-044590.
  25. Texcalac-Sangrador, José L., Carolina Pérez-Ferrer, Carolina Quintero Valverde, Javier Prado Galbarro, Goro Yamanda, Nelson Gouveia, and Tonatiuh Barrientos-Gutierrez. 2024. “Speed limits and their effect on air pollution in Mexico City: A quasi-experimental study.” Science of The Total Enviroment 924. https://doi.org/10.1016/j.scitotenv.2024.171506
  26. Navarrete, Shelma. 2024. “Fotocivicas en CDMX, a revisión con Clara Brugada.” Expansión Política, octubre 26, 2024. https://politica.expansion.mx/cdmx/2024/10/26/fotocivicas-en-cdmx-a-revision-con-clara-brugada
  27. Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (CONASET), Informe de velocidad imprudente 2024 (Santiago: Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, 2024), 3, https://www.conaset.cl/wp-content/uploads/2025/10/Velocidad-imprudente-2024.pdf
  28.  idem.
  29. May, Adolf D. 1990. Traffic Flow Fundamentals. Englewood Cliffs, New Jersey: Prentice Hall. https://archive.org/details/trafficflowfunda0000maya/page/n7/mode/2up
  30. TomTom. “Buenos Aires Traffic.” TomTom Traffic Index. Accessed marzo 24, 2025. https://www.tomtom.com/traffic-index/buenos-aires-traffic/
  31. TomTom. “Córdoba Traffic.” TomTom Traffic Index. Accessed marzo 24, 2025. https://www.tomtom.com/traffic-index/cordoba-ar-traffic/
  32. TomTom. “Rosario Traffic.” TomTom Traffic Index. Accessed marzo 24, 2025. https://www.tomtom.com/traffic-index/rosario-traffic/
  33. Observatorio de Movilidad y Seguridad Vial. Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. 2025. “Partición Modal de los Viajes de la Ciudad de Buenos Aires 2019-2024.” https://static.buenosaires.gob.ar/sites/default/files/2026-03/Particion%20modal_2024_OMSV_web%20%282%29.pdf
  34. Dirección de Investigación Accidentológica. Dirección Nacional de Observatorio Vial y Dirección Provincial de Seguridad Vial de Catamarca. 2021. “Estudio sobre percepciones, creencias y comportamientos de la población catamarqueña en torno a la seguridad vial.” Agencia Nacional de Seguridad Vial. https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/2018/12/ansv_estudio_de_percepcion_catamarca_2021.pdf
  35. Dirección de Estadística Vial | Dirección Nacional de Observatorio Vial. 2024.
  36. Office of Safety. Federal Highway Administration. U.S. Department of Transportation. 2021. “Proven Safety Countermeasures: Speed Safety Cameras.” https://rosap.ntl.bts.gov/view/dot/66684/dot_66684_DS1.pdf

La bibliografía también está adjuntada en el documento Puntos de Conversación PDF

Más recursos descargables

Scroll al inicio